martes, 18 de octubre de 2011

The big gas thoery of violence

Hay algo que parece que acompañó, acompaña, y acompañará la historia del ser humano. La violencia. Cuando imaginamos el pasado del ser humano, ¿ qué se visualiza?
Irak , Afganistán, Vietnam, las dos guerras mundiales, guerras de independencia y colonización, de medievales con espada y armadura luchando en nombre de Dios, romanos en nombre de su república, griegos , persas , egipcios, mesopotámicos( todo el rato dandonos con palos en la cabeza , desde sus viejas versiones de cachiporra, hasta las pistolas de nuestros días, las cuales sin balas las usamos con la culata en la cabeza del de al lado)... y llegamos al ser humano prehistórico.
Sí, ese hombre, bajito, achaparrado, con más pelos que las botas de una choni y con una capacidad cerebral similar y los mismos instintos violentos básicos, y es ahí donde te das cuenta de que el ser humano no ha evolucionado mucho en su comportamiento.
Si en el principio de la Tierra solo había bacterias, la ancestral bacteria del ser humano( oh alabada seas) debía de ser la más bruta de todas.
Yo la verdad es que después de meditar profundamente sobre como sería este antepasado nuestro he llegado a la sabia conclusión de que sería parecida a Chuck Norris, pero en pequeñito.
De hecho he desarrollado una teoría muy concreta y al cien por cien fiable mientras estaba en clase de Ciencias para el Mundo Contemporáneo, desperdiciando mi gran talento chucknorrifico.
Mi teoría es la siguiente.


 Se dice que la Luna era un ente de la galaxia que se chocó contra la tierra, cual bolas de petanca. Pues mi teoría es que no llegaron a chocar, puesto que nuestro pequeño antepasado chucknorril ya se había cansado de atizar a sus compañeras bacterias antepasadas de animales estúpidos como los mulos y las marmotas, y se enamoró de una bacteria. La miró tan intensamente y con tal concentración que se le escapó cierto efluvio, que provocó que la Luna , mareada , diese vueltas en órbita a la Tierra, y la creación de la Atmósfera terrestre tal como hoy la conocemos.

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