lunes, 17 de octubre de 2011

Estupiobjetos inquietantes (I)

En esta sección voy a hablaros de la manada de objetos si funciones claras que habitan nuestras casas.

Primero, está el clásico jarrón con flores, el cuál cumple las mismas funciones vitales de la casa que una viuda de pueblo en una calle pequeña y oscura. ¡Asusta! Joder, que no puede valer para ninguna otra cosa, pero cuando entras en casa de alguin y la tiene llena de jarrones... bua!!! Tú piensas para tus adentros más recónditos; que persona en su sano juicio pondría hay un jarrón, salvo que sea para mandar un mensaje subliminal de su locura, en cuyo caso dices; ¡Coño para los testigos de Jehová me venía bien unos pocos en casa!, trás lo cual dejas esa infame morada que visitabas y encaminas tu pasos hacia el primer chino que encuentres. Luego, llegas a casa y lo colocas en la estantería, junto a recuerdos de viajes de otras personas que han acabado en la estantería por ciencía infusa mientrás tu encima tenias que soportar un viaje a las pirámides en 730 fotografías de las que 700 son de mierdas pisadas, escarabajos muertos y la habitación del hotel de la agradable familía que te estaba haciendo perder el tiempo con la agradable presentación fotográfica y que además te han traído un regalo, de Egipto , dicen, aunque debajo pone made in china y es de sospechar que se lo hallan agenciado en el chino de la esquina, y claro, el jarrón no destaca, y por lo tanto se anula la única función del jarrón. ¡Asustar!
Pruebas en todos los sitios que tienes en tu casa, pero resulta que tu casa tampoco era tan bonita, y no resalta demasiado la fealdad infinita del jarrón.
Llegados a este punto,esta situación la viví entera hace poco, y llegué a la conclusión de que ese jarrón solo destacaría lo suficiente en un sitio... y me lo pusé en la cabeza.
Hay que decir a mi favor, que mi cordura se lo montó con mi dignidad y juntas se fueron de luna de miel a Egipto, a ver las Pirámides.
Solo espero que vuelvan, me hagan ver sus éstupidas fotos, y sobretodo... que me traigán un recuerdo del chino!

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